Este es el sino de mi existencia, aunque haya procurado cambiar, curarme, liberarme de todo aquello que me ata... no logro conseguirlo.
Dudo de mi aportación constructiva a este país. No hice "la mili", tampoco cursé estudios académicos y mucho menos fui formal, desechando la posibilidad (por remota que fuera) de servir como ejemplo de buen comportamiento.
Será por todo ello, que siendo ya adulto he procurado acercarme a personas con cierta elegancia, presumiblemente coherentes, con sus trajes bien planchados y limpios zapatos marcando sus pasos firmes sobre el asfalto.
No estoy seguro de conseguir lo que pretendo, comportarme como ellos, pero lo intento. Me esfuerzo por observar los ejemplos que voy encontrándome, creyendo que si simulo sus pasos llegará el día en que podré sentirme realizado, completo y digno de ser respetado.
No comprendo el por qué de algunas risas. A caso todo esto es un chiste de mal gusto!!, en fin, confío en descubrirlo. Para eso, continuaré observando, por absurdo que parezca.
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