Datos personales

sábado, 10 de noviembre de 2012

Pablo Guerrero, la voz sentida...

El poeta y cantautor extremeño Pablo Guerrero visita Huesca por fin.
La cita será mañana en el Centro Cultural del Matadero, sobre las 19:30h.
Qué mejor forma de pasar una tarde de domingo y “cargar las pilas” para el resto de la semana.



Muchos saben que he sido bastante crítico (y sigo siéndolo) con muchos de aquellos cantautores que, durante unos años, recorrieron los pueblos de media España y llenaron auditorios por igual al compás de una triste guitarra. Sin embargo, he de reconocer, que ante algunos de ellos me quito el sombrero, sea por las iniciativas que llevaron a cabo o por la evolución que han mantenido consigo mismos con el paso del tiempo.
En este sentido, Pablo Guerrero es uno de esos caballeros a los que respeto y admiro, aunque su ronca voz, en ocasiones, se desplace ligeramente de las marcadas armonías musicales.


Sus primeras “canciones de trilla” saben a tierra, a su sudor, a ese agridulce sentimiento que algunos saboreamos cuando pensamos en ella, en sus montes y pueblos, en ese paisanaje cruel que decide envenenar tantas veces sus caminos…
Pablo Guerrero - "Extremadura"
Teatro Alcalá de Madrid, 1977 



Este hombre de cerruda barba, ahora cana, ha ido reinventándose con el tiempo, y esto es algo de mucho agradecer. Gracias a ello, a sus múltiples facetas, a su estrecha relación con Suso Sáiz desde mediados de los 80’, a sus viajes por “otras músicas” y por el amor que siente hacia la poesía, hemos podido conocerle y conocernos también nosotros, aunque haya sido sólo un poquito.
Suso Sáiz y Pablo Guerrero - "Un hombre oscuro"



Resulta curioso que su actuación mañana en la ciudad de Huesca, se encuentre dentro del ciclo dedicado a la “canción de autor” que lleva por título… “A Cántaros”, sin duda, una de las canciones más populares de Pablo (creo que hace 40 años de su publicación…, que ahí es nada).

Es el amor del agua cuando quiere
salvar la sed del hombre
y deshoja su aroma
en los campos blanqueados
por la flor del espino.

Es el amor del agua, la memoria
que hace vivos los cuerpos,
que hace vivas las nubes,
que hace vivas las selvas.

(Pablo Guerrero, fragmento del poema «El amor del agua»)

Deseando disfrutar de su compañía, que la edad no le gaste una mala jugada y que nos deleite con su poesía, solo nos queda pensar que hay luz, aun cuando el cielo cerrado se ha propuesto darnos la espalda.

jueves, 8 de noviembre de 2012

Origen de la música árabe y su expansión hasta Al-Andalus

De nuevo encuentro el momento para continuar escribiendo algunos apuntes sobre el apasionante mundo de la música andalusí. Un viaje que ya inicié anteriormente, cogiendo como punto de partida la presencia de los tres músicos de la Arqueta andalusí/califal de Leyre (y que puedes visitar de nuevo pinchando aquí). 
Pero antes de seguir, quisiera dejar clara mi posición e intención al respecto, pues no me considero ningún erudito sobre el tema y, más bien, carezco de la formación necesaria para afrontarlo del modo que considero oportuno. 

"Aprendiz de mucho, profesional de nada" (y ahí andamos)

Instrumentos de percusión árabe (colección propia)

No obstante, se trata de una manifestación cultural por la que desde hace años siento gran atracción. Mi acercamiento hacia ella es desde el más sincero respeto y cariño (sin embargo, os invito a que consultéis todos los datos que creáis oportunos, cotejar datos históricos, musicológía..., existiendo muchas fuentes especializadas para ello).



Estudios y publicaciones de gran cantidad de autores de todo el mundo, sitúan el origen de las primeras manifestaciones musicales propiamente árabes en la región del Hiyâz (península arábiga).
Los instrumentos más comunes de aquel primer periodo pre-islámico eran el “rebab” (antecesor del actual “rabel”, con dos cuerdas frotadas con arco) y el “daff” (posteriormente “aduffe” o pandero circular), los cuales servían de acompañamiento a los “hudâ” (cantos primitivos que interpretaban los beduinos en las rutas de las caravanas).



En la primera época del Islam, la ortodoxia religiosa fue, en principio, muy reservada en su actitud hacia la música. La liturgia islámica la ignoraba y la mayoría de los teólogos estuvieron francamente contra ella, siendo solo importante para las órdenes místicas. Sin embargo, el rechazo de los defensores de la teología no impidió el desarrollo de la música. 



Con la expansión del Islam, la música fue el crisol de un arte que se plasmó como fruto de una permanente interacción entre árabes, persas, turcos e hindúes.
En ese tiempo, la música se consideraba como una rama de la filosofía y de las matemáticas, siendo los filósofos los creadores y teóricos en este campo. Es entonces cuando la música desempeñaría un importante papel en la corte de los Omeyas, en Damasco, así como en la de los Abásidas, en Bagdad.

El Califa Harun al-Rasid la protegió con dedicación como parte de las ciencias y las artes. 
Gracias a las traducciones realizadas al árabe de textos griegos, siríacos, persas y sánscritos en la Casa de la Sabiduría de Bagdad, se dan a conocer las teorías musicales de Pitágoras de Samos, Aristóteles, Aristóxeno de Tarento, Nicómaco de Gerasa y Claudio Ptolomeo.


En Oriente surge la nawba, composición clásica con sus orígenes en el S.VIII. Esta composición representaría un arte musical muy elaborado, siendo en Al-Andalus, a partir de la creación del Emirato de Córdoba, donde comenzaría un desarrollo y florecimiento notable gracias a elementos culturales propios del territorio andalusí.

El término nawba (núba) se utilizaría en un principio para referirse al “turno” que todos los artistas debían efectuar ante el Califa. Más tarde designaría “la sesión musical” en sí misma. Y posteriormente pasaría a significar su "repertorio musical al completo".


Omar Metioui, Begoña Olavide & Rawâfid Ensemble
Nûba Al-Istihlâl del repertorio andalusí-marroquí
(Muwwâl y canción bi'ayyi sabab)



La núba disfrutó de una gran aceptación en la Corte Omeya de Córdoba en el periodo de Abderramán II. Sin embargo, conocería un desarrollo sin precedentes con la llegada de los Reinos de Taifas, llegando a niveles extraordinarios en el campo de la poesía, la música y la filosofía.


Tanto en el califato cordobés como en los reinos de Taifas, las escuelas de canto y danza aglutinaban a mujeres moras y cristianas que recibían conocimientos científicos y literarios. 
En los estilos musicales se combinaron a la perfección los saberes de las escuelas clásicas orientales con los de las andalusíes. Orquestas de músicos, poetas y rapsodas confluían en las frecuentes fiestas y tertulias palaciegas tanto musulmanas como cristianas.


Las esclavas especializadas en música y canto, qayna’
adquieren un auge extravagante, con unos precios desorbitados.

La llamada “edad de Oro” de las artes en Al-Andalus tuvo su final con la caída de Córdoba, iniciando la dispersión de las “núbas” por todo el norte de África. No obstante, hay que señalar que tuvieron un nuevo periodo de florecimiento en el seno de la Corte Nazarí de Granada hasta el año 1492.


Ya entonces, en todo el territorio del Magreb existían escuelas para salvaguardar todo el repertorio y sabiduría andalusí.

Personalmente creo que, para conocer mejor el desarrollo de la música árabe, su pensamiento, o del arte poético-musical elaborado en Al-Andalus, hay que tener en cuenta algunos nombres de importancia… (aunque queden muchos otros sin citar en este espacio).

Abū Yūsuf Ya´qūb ibn Isbāq al-Kindi (filósofo musulmán)


En cuanto a la teoría, Al-Kindí fue el primer gran teórico de la música. Como médico, se dio cuenta del valor terapéutico de la música. Por desgracia, solo han sobrevivido cinco de sus quince tratados sobre música, en uno de los cuales se emplea por primera vez la palabra musiqí en el título. El precedente creado por este filósofo-músico fue seguido por sus sucesores intelectuales. Todos ellos se ocuparon de la música como rama de las matemáticas, consideradas éstas como disciplina filosófica.

Ensemble al-Kindi & Sheikh Habbousch 
   (con derviches danzantes)



Podemos apreciar que al-Kindi sigue siendo un referente notorio en la tradición musical y filosófica.

Abu l-Hasan Ali ibn Nafi’, 
conocido como Ziryab ("el mirlo") 

Abulhasán Ali ben Nafi, más conocido por Ziryab, fue discípulo de Isaq al-Mawsili (767-850) y se trasladó a Kairuán y Córdoba durante el califato de Abd al-Rahman II (822-852). De Ziryab se dice, entre otras muchas cosas, que creó un Conservatorio en la ciudad de Córdoba, dónde la música andalusí al principio fue muy similar a la de la Escuela Oriental, pero que después desarrollaría su propia originalidad de un modo sublime. 

Abú Bakr Ibn Yahya al Sáyigh Ibn Bayya ("Avempace")

Sabio hispano-musulmán renombrado, Abú Bakr Ibn Yahya al Sáyigh Ibn Bayya, fue considerado por cronistas como al-Tifasi (m.1253) como el músico por excelencia de Al-Andalus (contrastándolo con Ziryab y quitándole algo de importancia a este). Según al-Tifasi y otros cronistas de distintas épocas, Ibn Bayya habría llegado a combinar el canto cristiano (gina’), con el canto procedente del Masreq. Otros autores lo sitúan como “el padre de la poesía popular en lengua dialectal”: el zéjel.
Este zaragozano de nacimiento, acostumbraba a citar a Ptolomeo, situándose en su descendencia directa, aludiendo a la idea de “ethos” y a la armonía entre el sonido y el alma.


La herencia musical de Al-Andalus, la España hispano-musulmana durante más de siete siglos, quedó dividida cuando se consumó la expulsión de los hispano-árabes de la península Ibérica.
Una parte importante de los "villancicos" recogidos en los cancioneros cristianos medievales e incluso las propias formas poéticas y musicales de los trovadores franceses conservan el reflejo de la música nacida en Al-Andalus en torno al primer milenio.
En la España cristiana, esta herencia quedó diluida en las "músicas populares", el lenguaje (zéjel”…), en la temática oriental de los romances y canciones ("Tres morillas m'enamoran" o “Romance de las tres morillas de Jaen” y otras formas de la “música culta” (“suite”). 

Suele decirse que “la historia la escriben los vencedores”. Así no es de extrañar que en los siglos posteriores se hiciera todo lo posible por borrar cualquier vestigio de lo que un día conformó la aventajada cultura andalusí. Sin embargo, afortunadamente, siempre han existido hombres de ciencia con buen uso de la razón e intuición, y gracias a ellos, hoy llegamos a conocer algunas de esas peculiaridades que, durante años, muchos investigadores del resto de Europa o fervientes seguidores de la fe cristiana nunca llegaron a descifrar ni comprender (y menos reconocer). 


Aquel arte poético-musical de al-Andalus aparece recogido, entre otros muchos documentos, en el “Kunnásh al-Haik” (Cancionero de repertorio andalusí recopilado por Muhammad d.al-Husayn al Ha'ik al-Titwani al-Andalusi en el siglo XVIII). Esto no es nada raro si tenemos en cuenta que, para ellos, este arte tiene una máxima consideración; algo así como “la música clásica” en Occidente, aunque creo que con mayor importancia.

Tampoco debemos olvidar que este género sigue estando presente en la “transmisión oral” de muchas comunidades del norte de África.

"MÚSICA Y POESÍA EN AL-ANDALUS"




-CONSULTAS Y BIBLIOGRAFIA RECOMENDADA-

Manuela Cortés García:
- “Pasado y presente de la música andalusí”
- “La música en la Zaragoza islámica”
- “Sobre los efectos terapéuticos de la música en la Epístola de las Melodías de Ibn Bayya”

Julián Ribera y Tarragó:
- “La música árabe y su influencia en la española”

E.Levi-Provencal:
- “La civilización árabe en España”

Christian Poché:
- “La música arábigo-andaluza”

Ángeles de la Torre Bravo:
- “El pensamiento artístico, ciencia y religión en al-Andalus”

Mahmoud Guettat:
- “La música andalusí en el Magreb”
                  
  .

domingo, 4 de noviembre de 2012

Han Bennink, la vitalidad permanente


Han Bennink llegó a Huesca con la intención de disfrutar, de mostrarnos que la imaginación no cesa con el paso del tiempo... y creo, sinceramente, que lo consiguió con creces. 
Su visita fue el pasado 27 de octubre, ofreciéndonos un excelente concierto en solitario dentro de la edición del Festival Periferias 13.0 de este año 2012.

Han Bennink en el "Periferias 13.0" (CC del Matadero)



Nacido en Zaandam, Holanda, en los años 60' realizó giras con estrellas del jazz norteamericano como Sonny Rollins, Ben Webster, Eric Dolphy o Dexter Gordon... entre otros.
Por otra parte, alejándose de sus "raíces jazzísticas", Bennink participó en la creación de la escena musical de la improvisación europea, fundando, junto a Misha Mengelberg y Willem Breuker, el "Instant Composers Pool" (ICP).
 


En las últimas décadas ha colaborado asiduamente con grandes figuras de la "libre improvisación" y del "free-jazz" como Peter Brötzmann, Steve Lacy o Fred van Hove.
Su constante creatividad también tiene un lugar en sus facetas como "artista plástico y visual" (pintura, portadas de discos, esculturas...).
Un hombre con una vitalidad de vértigo!!



* En la web de "El Club de Jazz", el espacio del compañero Carlos Pérez, podéis encontrar una minuciosa y recomendable reseña sobre el concierto..
* También el amigo Jesús Moreno, como no podría ser de otra manera, le dedicó a Bennink un buen apartado en el blog "Desde mi cadiera", en realidad dos buenas entradas, con temas para escuchar y por supuesto, muchas, muchas fotos...

viernes, 2 de noviembre de 2012

¡Manda Huevos!

“Se calcula que unas once mil personas han preferido morir antes de someterse a cascar los huevos por el extremo más delgado”.
                                         
                                        (Jonathan Swift)