El canto y el tambor, llamado caja, desatan la reserva natural del indio y su comunidad. Todo libera, en especial los reflejos del mito y la leyenda, la poesía de la vida entre sus cerros y soledades, donde los pastoreos del hombre y de la mujer cosechan silencio y sabiduría.
Comunión, alabanza y unidad con el universo refleja ese canto de siglos. Canto comunitario del alma colectiva, pero también de "solistos" que se desangran, o dúos en lamentos de ‘vidala’, abundando los contrapuntos de la mujer y del hombre que muestran como se aman o se desprecian.
Perú, Bolivia, Chile y algunos pueblos de Ecuador perpetúan este canto inmemorial. También en Argentina, en aldeas y caseríos cerriles de Jujuy, Salta, Tucuman, Catamarca, La Rioja, y en las salitrales y arenosas tierras de los montes de Santiago del Estero.
Ahora os invito a que veáis el siguiente reportaje, con testimonios, reflexiones y extraordinarios ejemplos... de una tradición musical que se mantiene viva a pesar del tiempo.
"El canto con caja" (El origen de las especies TV)
Mayor información sobre ello en: http://www.leongieco.com/Ushu_Quiaca/Leda%20Valladares.htm
No hay comentarios:
Publicar un comentario