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miércoles, 30 de enero de 2013

Verano en la Antártida

Hace pocos días estuve charlando con una persona que regresaba de un viaje a Chile. Allí hace calor en estos momentos, algo que debe impactar bastante cuando a tan sólo unas cuantas horas de distancia existen aldeas sepultadas bajo la nieve y el frío. Aunque como bien sabemos, todo es muy relativo en esta vida... 


Un querido amigo se encuentra en la Antártida, sí, al parecer, aprovechando al máximo el buen tiempo que sopla ahora en dicho lugar. Sin embargo, su estancia en tan hinóspito paraje va a ser continuada, por lo menos hasta cumplir un año de su llegada. Entonces, si la matemática no me falla, se pasará 365 días en compañía del mismo grupo de personas y con varios cientos de kilómetros de hielo a su alrededor. 
Tras la "campaña de verano", mientras otros vuelvan a sus lugares de origen, él se quedará durante más tiempo. En fin, no quiero ni pensar bajo qué temperaturas se encontrará. No obstante, se trata de una experiencia inolvidable. Todo un lujo, pensándolo bien, si uno mismo es quien decide embarcarse en ello (por fortuna, Stalin hace años que murió).


Creo que este tipo de experiencias son, como poco y en lo personal, muy enriquecedoras. Por eso, aunque muchos hayamos visto todo tipo de documentales sobre aquello, me apetece compartir con vosotros su última etapa de viaje, ya que la imagino interesante. 
Así pues, nos encontramos con que el “astrolabe” es el medio que utilizan para llegar a su destino antártico. Este aparato de nombre extraño, es un “barco técnico” con el “fondo plano”, ideado para deslizarse sobre las placas de hielo que se encuentra en el camino. Esto, según me cuenta, tiene sus más y sus menos, pues al ser completamente “plano”, en el momento que transita sobre la mar sin hielo, el temido cacharro se balancea sin tregua a diestro y siniestro “sacudiendo hasta al más pintao”. Si la situación se complica, que puede ocurrir, los tripulantes son trasladados hasta "la base" con la ayuda de un helicóptero. 
Este buque está diseñado para desafiar todo tipo de inclemencias, sin embargo puede quedarse bloqueado en medio del hielo durante días, e incluso semanas… (como les pasó), de ahí que cuente con un helicóptero a bordo para casos de emergencia. 


Grabación en vídeo de una expedición anterior al mismo lugar,
pudiéndose apreciar lo comentado y algo más:



No sabemos si nuestro amigo, con el tiempo, abrazará las costumbres autóctonas de los pingüinos del lugar o preferirá retarles a una partida de ajedrez (quien sabe). Sea como sea, seguiremos a la espera de nuevas noticias, deseándole todo lo mejor y confiando en su gran fortaleza para afrontar lo que venga (que no sólo de "lo físico" vive el hombre).

8 comentarios:

  1. Tienes razón; si se puede hay que vivir la experiencia,claro qué tambien hay que tener medios, conocimientos y, sobre todo una gran curiosidad por todo.Porqué me hago a la idéa; que pasar tantos meses con estas temperaturas extremas no es moco de pavo:pero sí te digo que ojalá todos tuviésemos espíritu aventurero. Ah!!!y acompañado por unos buenos chupitos de café jejeje.


    Un abrazo feliz día..

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    1. Estoy contigo, esta u otras experiencias similares (aunque no sean ni de lejos tan extremas) creo son necesarias para seguir creciendo...
      La "curiosidad", esa gran compañera que tantas veces queda en el olvido al "hacernos adultos", debe ser nuestra aliada, el instinto que nos mantenga vivos y "despiertos".
      Este amigo del que hablo, prefiero mantenerlo en el anonimato, se ha acostumbrado a lidiar con las adversidades del destino...
      Es un "profesional" como la copa de un pino, y uno de los mejores compañeros de trabajo con los que yo haya podido coincidir en toda mi vida. Su integridad y sentido de la justicia queda muy por encima de muchas de las proclamas que solemos escuchar tan a diario.
      No sé cómo llevará el tema del frío, la convivencia y el aislamiento durante tan largo periodo de tiempo, pero creo conocer la fortaleza mental que posee... y eso, ni se compra ni se alquila.

      Sabiendo de tu gusto por el café, seguro que entre el equipaje no cabría mucha ropa...jejejej.

      Besos y gracias!!
      .

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  2. ...viendo el vídeo hay que tener el estómago fuerte porque mira que se mueve.Mucha suerte!

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    1. Pues sí, es una pasada!!!
      No me imagino atravesando por esa situación...
      Un abrazo Bertha!!
      .

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  3. Hola Pedro Mari (me dijo tú nombre Inma),
    Vaya experiencia la que cuentas de tu amigo, toda una pasada. Envidia sana, aunque yo creo que no podría resistir muchos días sin ver árboles.
    Y sin biodramina...:-( me mareo. De Ibiza a Formentera solo respiraba, jajaja..
    Pero estaría bien un viaje a la Antartida.
    Abrazos mil.

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    1. Qué sorpresa!! tú por aquí!!... Me alegro.
      Creo que antes de iniciar una experiencia de este tipo debes tener muy claro lo que vas a hacer, eso a lo que te embarcas y sus múltiples consecuencias. En este caso me consta que así fue, lo estuvimos hablando... y simplemente partió hacia allí.
      Gracias por tus palabras...
      SALUD!!
      .

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  4. ¡Fascinante! tuve muchas ocasiones de viajar allí cuando estaba en Chile y sin embargo nunca lo hice, pero sí tuve muchos amigos que fueron y me lo transmitieron, una pasada de viaje. Y deliciosa entrada, tu amigo es inteligente y sabe ir a los sitios imprescindibles de este planeta.

    Muchos besos a los dos, muchossss

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    1. Me cachis!! Inma, con lo cerquita que estabas desde Chile...
      Bueno, también viviste tus propias aventuras en ese país querido ¿no?. En definitiva, eso es lo que cuenta...
      Él, además de tozudo, es inteligente, sí señora..., una de esas personas que celebras haber conocido en esta vida, un verdadero amigo para siempre.

      Muchos besos, ¡guapa!, bien grandes...
      .

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