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miércoles, 16 de enero de 2013

Ron de caña... y licor de flores

El otro día disfruté leyendo una entrevista realizada a Javier Krahe, toda ella genial. Algo relativamente fácil, pienso yo, si el periodista en cuestión es diestro en el oficio y conoce bien a la persona que tiene enfrente.
En dicha entrevista, el propio Krahe, respondiendo a una de tantas preguntas siempre obligadas, recordaba algo que le dijo un buen amigo suyo de la zona de San Fernando:
"el humor protege del peligro y protege del miedo" (...ahí es nada!!)

Así que pensando en ello, rumiando para mis adentros, hoy me pido a vuestra salud este "Ron de caña", una buena canción de sobremesa capaz de digerir toda la mierda que nos sirven a diario.


La última vez que pude verle en directo lo encontré más mayor, obviamente, sin poder encenderse un cigarrillo sobre el escenario..., pero será o no por su devoción a San Cucufato, que su quijotesca figura seguía manifestándose con el mismo ingenio y desparpajo de siempre.



"Ron de caña"

Tengo una novia que finge,
que no tiene orgasmos,
y al reprimir sus espasmos,
al sofocar su laringe,
me pone cara de esfinge.
Finge, finge, finge,
que yo lo sé,
yo sé que finge.

Yo sé que es una artimaña
contra mi autoestima,
y es que le doy mucha grima,
siempre de hazaña en hazaña,
por eso me mete caña,
caña, caña, caña,
pobre de mí. Y ron de caña.

El ron de caña,
oh qué desdicha,
el ron de caña
si que me empaña
la susodicha.

Y al primer ron
aún sirvo de algo,
pero al segundo
casi no cundo,
casi no valgo.

Y al tercer ron
soy un escombro
con mi autoestima
por la tarima,
manga por hombro. 

Y le susurro a la oreja
al ver su entusiasmo:
estás teniendo un orgasmo,
se te ha movido una ceja,
tu cuerpo se desmadeja,
deja, deja, deja,
déjate ir no tendrás queja.

Viendo que da su artimaña
nulos resultados,
sus uñas en mis costados,
se deja ir y me araña
fingiendo un poco de saña.

Caña, caña, caña,
pobre de mí. Y ron de caña.

El ron de caña
sí que me afecta,
el ron de caña,
el que acompaña
mi edad provecta.

Y al primer ron
aún sirvo de algo,
pero al segundo
casi no cundo,
casi no valgo.

Y al tercer ron
soy sólo un lastre,
con mi autoestima
por la tarima,
para el arrastre.

El ron de caña
me compromete,
el ron de caña,
que me desmaña.
Y ya van siete.

Y al primer ron
aún sirvo de algo,
pero al segundo
casi no cundo,
casi no valgo.

Y al tercer ron
parezco un leño,

y mi autoestima
por la tarima
ronca su sueño.

   (Javier Krahe, "Cábalas y Cicatrices")


Entre pimientos, zanahorias y acelgas en medio del monte, se encuentran la imaginación y el alma de un amigo poeta (también llamado cronista o escritor, según se prefiera, incluído también su propio nombre).
Además, como si eso no fuera bastante, de vez en cuando sorprende a los presentes con su música de "ñico-ñico", ese fuelle diatónico que, como sus versos, no deja indiferente a nadie.
A él, especialmente, quiero dedicarle esta entrada...
Salud, genio!!

8 comentarios:

  1. Me encanta este hombre, todo él enterito. He ido muchas veces a escucharlo, actúa en la calle pez muchos días y vive por allí. Supo desvincularse con los otros de la mandrágora, que solo querían lucrarse con la música. Él prefiere teatros pequeños, íntimos, vivir modestamente...

    Muy buena entrada Pedro Mari, diste de nuevo en el clavo, traes inmensidades...

    Besosssss a puñaoss

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    1. Y aquí estoy de nuevo, antes te escribí sin darme cuenta desde cañailla.

      Y como siempre nos pasa, también he escrito sobre Krahe, allá por el verano del 11, te dejo el link para que le eches una ojeada...

      http://elrincondemisdesvarios.blogspot.com.es/2011/07/javier-krahe-el-cantautor-nada-ingenuo.html

      Besosssssssss

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    2. No importa desde donde me escribas,
      ya sé que eres tú..., te tengo controlada!! jejej

      Krahe me parece tremendo, extraordinariamente genial..., conecto mucho con gran parte de su obra (creo que con toda ella en realidad).

      Me encanta escucharlo a menudo y, como no, verlo en directo (después de su actuación, en un pueblo de la provincia, se bajó a la barra del bar, con todo el mundo... y entre copas y "desvaríos" nos echamos unas risas).

      Jobarrr...!! y cuánto coincidimos ¿verdad?-

      Muchos besos de los dos, guapa!!!
      .

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  2. Por estos lares : el ron de caña no hace tantos años era una industria que generaba mucho trabajo y era de gran consumo: ya son los menos porque era una forma de entrar en calor por las mañanas y acompañarlo de aceitunas el desayuno de los menos favorecidos.

    Me ha gustado mucho esta habanera y la forma que tiene de pronunciar sobre todo.

    Un abrazo Jose Mari.

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  3. ...Pedro Mari:es que me acabo de enterar que te llamas así...sí?

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    1. Gracias por el apunte, Bertha, me encanta conocer este tipo de historias, de verdad.

      Ya lo sabes, mi nombre es Pedro Mari (aunque a mucha gente le suene raro).

      Un fuerte abrazo!!!!
      .

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  4. ¡¡ gracias P. Mari !!, que bueno el krahe. jaja el ñico-ñico de secano que solo suena bajo el paraguas de la gaita o la dulzaina, te aseguro que se me ha movido una ceja ¡¡ las dos !! al recibir tu correo, un fuerte abrazo desde puerro-landia !!

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    1. Sé que Krahe te gusta y, aunque pueda parecer una osadía, encuentro un cierto paralelismo entre vosotros... (no sé, puede que sean cosas mías).
      Un fuerte abrazo compañero!!!!
      .

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