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domingo, 2 de diciembre de 2012

PSIQUIATRÍA PARA TOD@S - Trastorno obsesivo-compulsivo

El Trastorno Obsesivo-compulsivo (TOC) fue el tema tratado en la última tertulia del ciclo “Psiquiatría para todos”, promovido por ASAPME
Una enfermedad presente sobre un número mayor de personas que lo que en un principio puede imaginarse.


El acto tuvo lugar en Zaragoza, con la colaboración de la “Obra social de Ibercaja”, el pasado 27 de noviembre, finalizando así la segunda edición que organiza la mencionada asociación aragonesa de salud. Como en ocasiones anteriores, el médico-psiquiatra Fernando Sopeséns, el periodista Chema González y el testimonio real de personas afectadas, nos ayudaron a comprender todo lo que rodea a esta enfermedad, desde la forma en que se manifiesta, hasta cómo incide en la vida de quienes la padecen y su entorno más inmediato. Un buen trabajo que, pese a los problemas técnicos de sonido, tod@s seguimos con atención desde nuestros asientos.


La sala que acogió esta charla/conferencia volvió a llenarse por completo, algo alentador si tenemos en cuenta la gran capacidad que tiene y la temática que allí se desarrollaba (algo parece estar cambiando en este país, aunque aun queden muchos “frentes” que cubrir). 


Las personas afectadas de un Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) tienen pensamientos recurrentes y desagradables (obsesiones) y se sienten obligadas a llevar a cabo ciertos actos una y otra vez (compulsiones). A pesar de que, en general, reconocen que las obsesiones y compulsiones no tienen sentido o son excesivas, los síntomas del TOC a menudo son difíciles de controlar sin un tratamiento apropiado. Las obsesiones y compulsiones no son placenteras y originan angustia.

El siguiente vídeo recoge varios ejemplos de TOC aparecidos en la "gran pantalla" y son utilizados para explicar distintas cuestiones relacionadas con dicha enfermedad:


Esta enfermedad es un trastorno perteneciente al grupo de los "desórdenes de ansiedad", como por ejemplo: la agorafobia, la fobia social… y otros. Algo totalmente distinto son enfermedades mentales como la esquizofrenia, paranoia…  y diversas psicopatologías. Considerado hasta hace algunos años como una “enfermedad psiquiátrica rara” que no respondía al tratamiento, actualmente es reconocido como un problema común que afecta al 2% de la población, es decir, a más de 100 millones de personas en el mundo.


El descubrimiento de que algunos fármacos son eficaces en el tratamiento del TOC ha cambiado el punto de vista que se tenía de esta enfermedad. Hoy no sólo existen terapias eficaces sino que también hay una gran actividad investigadora sobre las causas que producen esta enfermedad y la búsqueda de nuevos tratamientos. 





Una persona con TOC se da cuenta de que tiene un problema (normalmente, sus familiares y amigos también). Los pacientes suelen sentirse culpables de su conducta anormal y sus familiares o amigos pueden enfadarse con ellos porque no son capaces de controlar sus compulsiones. Por el contrario en otras ocasiones, en su deseo de ayudarles, estos mismos pueden aparentar que los síntomas no existen, justificarlos ante los demás o, incluso, colaborar en sus “rituales” (algo que resulta más que contraproducente).
Los síntomas y la importancia que implica el TOC pueden presentarse a cualquier edad, aunque suelen aparecer durante la infancia o adolescencia, produciendo en algunos casos una importante “discapacidad”, aunque no sea siempre así.


Contrario a lo que pueda pensarse, las personas que padecen TOC no son enfermos mentales y deben ser tratados con el mayor respeto y ética profesional, pues muchas veces son menospreciados por sus constantes “manías”, algo que tod@s conocemos por una u otra razón (en distintos ámbitos sociales se nos recuerdan las “manías” de tal abuelo, tío o amigo…, sus “miedos” y “comportamientos extraños”, "normalizados" por su entorno sin pensar en la posible existencia de una enfermedad). 


Pese a lo que mucha gente cree, muchos estudios demuestran que gran parte de los sufridores de TOC presentan una inteligencia cognitiva por encima de la media, ya que la propia naturaleza del trastorno precisa de patrones mentales complicados.


Es muy posible que algunos de vosotros sintáis mayor interés por esta enfermedad, así que he preparado este vídeo, emitido por el Canal Odisea hace tiempo...



Si alguien se ve arrastrado por algo que no logra controlar y que le origina un problema, como digo siempre, le aconsejo que busque la ayuda de un buen “especialista” (aunque a veces, encontrarlo, no sea fácil).
SALUD!!

2 comentarios:

  1. Los seres humanos estamos llenos de imperfecciones, en el cuerpo y en el alma. Y, como veo en tu entrada, algunas no podemos controlarlas, hay que acudir a las famosas pastillas para calmarlas.
    Yo justamente no estoy pasando ahora por los mejores momentos de mi vida y leer esta entrada me produce a la vez ternura y espanto, empatía y rechazo. Pero necesaria, te felicito amigo, no solo aprendo contigo mucho de cultura musical, también sobre lo efímeros y solos que somos y estamos. Faltarían buenos sanadores, éticos e involucrados, y que no se notara tanto su afán de dinero.

    Un abrazo grandote para ambos

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    1. Mucho ánimo amiga, aunque sé que desde "el otro lado" siempre es más fácil decirlo. Estamos contigo!!

      Te doy la razón, muchas veces iniciamos un auténtico peregrinaje hasta que damos con la persona que esperamos encontrar, ese sanador que nos guíe e involucre, cuando a nuestro alrededor todo se convierte en niebla.

      No hay que desistir, Inma. Continúa la búsqueda.
      Creo, sinceramente, que vale la pena... aunque resulte tantas veces difícil.

      MUCHOS BESOS DE LOS DOS!!
      .

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